Fachada poniente de la Escuela Superior de Medicina.

No era indecisión, es depresión.

Ayer le escribí a Yassef que aunque hubiera estado desempeñandome como fotógrafo de modelos o como director de peliculas porno (seguramente lésbico), probablemente hubiera aventado todo a la chingada.

Tarea de español en tercero de secundaria: escribir acerca de Sor Juana Inés de la Cruz a partir de una monografía de ¡Sor Juana Inés de la Cruz!

Bueno, no entregué esa tarea. No necesitaba el puntaje que podría otorgarme aquella tarea. Es ahí donde inician todos mis males académicos. Dibujo técnico ya en el bachillerato fue el primer golpe que me granjeé. Reprobé, hito en mi vida casi tan duro como el evento que antagonizó Rafa a mediados del mentado curso. Pinche Rafa, casi me mato ese día.

De ahí (primer semestre) a quinto semestre también reprobé otro par (jajajaja), o pares, pero ya no se sentía tan feo. Entonces, en quinto, inicio el servicio social. En el reluciente planetario asistiendo a ¿Reyna? Era divertido al inicio (creo), pero luego ya no me gusto.. y me dio hueva. Lo abandoné. Segundo error.

Luego, la avalancha. Más ETS´s, perdida del semestre, perdida del semestre otra vez…

Las cosas empezaron a mejorar cuando entre a compra a trabajar (gracias Guevara), o algo así. Era el último semestre de la voca y lo estaba cursando regular, excepto por progra (detallaré en la tríada anterior en el párrafo final, o uno antes, o dos…). Presenté un mediocre proyecto en VB-SQL (que contrastó con la satisfacción que me provocó el haberlo terminado solo) para finalizar el bachillerato. Entretanto, presenté unos dos o tres examenes para ingresar a la facultad de psicología, resultados desairados en cada una de las empresas me llevaron a inclinarme por lo que a finales de la época de secundaria era mi gran objetivo: Medicina. Es oportuno mencionar que ya en la voca mi claro y fervoroso deseo era entrar a ESCOM, hasta que como escribí lineas arriba, quedé fuera de reglamento y aprendí a leer.

Dejé el trabajo para concentrarme en la escuela y según mi madre, me mostraba sobremanera entusiasmado al entrar a ESM; al finalizar el primer semestre reprobé dos de las tres materias (pasé la de chocolate, de la que por supuesto, al teclear todo esto en el pensadero, solo recuerdo el nombre de la asignatura). ESCOM, de nuevo, entraba en mis planes de vida.

No pasó nada, no hice lo suficiente para que algo sucediera, e inicié entonces el segundo semestre de medicina. La paciente desidia, se presentó en forma de piedra. Necesitaba operarme (bueno que me operaran, ya saben, médicos con título, batas y esas cosas). En el lapso que enmarcan el inicio del párrafo y el punto anterior, Guevara me recomendó (again) para entrar a Iounlion: estaba de huevos. El trabajo a desempeñar al momento de entrar no era espectacular, pero en lo que se convertiría cuando logrará ser parte de la amalgama que integraban aquellos seres (a.k.a. el equipo de trabajo del que formaba parte) era… PROMETEDOR.

Con el buen, empero aún expectante regusto de mi primera semana trabajada, vino la cirugía. Gracias a Dios, y a las personas con bata que intenté seducir en el quirófano todo se desarrolló correctamente y terminó bien. La recuperación es agradecida de nueva cuenta a quienes se los hice saber. Gracias.

A la reintegración a Iounlion la acompañaron dudas y un nuevo conocido personaje. Miguel, otrora el jefe serio y ocupado, se mostró como Miguel, el jefe serio y ocupado, y que es un chingón. Es esférico, como Guevara. Y si Toño Sempere fuese programador y analista, creo que sería como él.

Pero todo esto tuvo un final feliz, no no no, aguarden, de hecho tuvo un mal final, hasta me hizo vomitar (literalmente). Dejé Iounlion.

¿Pero, por qué, acaso eres un idiota fuan? No (bueno a veces). No soy capaz de programar bien. Jamás he entendido sintácticamente la POO. Pero lo que hasta hace unas semanas me llevo a seguir intentando trabajar como programador y querer entrar a ESCOM, es el reto que representa. El más deleitable es la algoritmia. Y el segundo, que no logro entender la mayoría de las cosas (¿?). No es necesario ser sobresaliente para programar (vamos, Tona programa), y este… ejem… mmmm… creo esa frase solo la puse para poder ofender a Tona, esta completamente justificada.

Hace unas horas fui a inscribirme a dos materias de segundo semestre en la ESM, el martes pretendo inscribirme a las dos de primero para recursamiento. ¿Cuál es el plan? No decir que voy a la escuela de medicina. Jactarme de estudiar medicina.

Encantotí, grama,

juro qamanrás conditiosinequanón.

Hastanto.